Dublineses (los muertos) de John Huston, Eyes wide shut de Stanley Kubrik o Querelle de R.W. Fassbinder comparten el desafortunado honor de ser las últimas obras de estos directores. En estos casos y en muchos otros sus autores no llegaron a ver el resultado final de su obra. Arrancamos hoy una nueva sección a la que llamaremos Ópera Póstuma y que pese a lo que pueda parecer, a su vez tiene una gran cantidad de obras maestras. Iniciaremos andadura con la antes mencionada Querelle.


